El vecino Evaristo M. ha sido sancionado con 200 euros y tres puntos del carné mental tras ser detectado por el nuevo radar de intenciones cinéticas instalado en el cruce de la ermita. Aunque su tractor se encontraba físicamente detenido ante la señal de stop, los sensores detectaron una voluntad persistente de pasar de largo sin mirar, lo que constituye una infracción por omisión espiritual del deber de parada.
La tecnología de la intencionalidad cuántica
El dispositivo analiza las ondas cerebrales de los conductores mediante el procesado de partículas rurales en un radio de cincuenta metros. Según el informe técnico, el procesador registró una caída brusca de la responsabilidad cívica en el lóbulo frontal del sancionado mientras este visualizaba un plato de judías con tocino. Esta distracción proyectó una trayectoria imaginaria que alteró el orden metafísico del tráfico local.
Yo tenía los pies en el freno, pero la mente ya estaba en la taberna; no sabía que ahora multaban los deseos pecaminosos al volante
Reeducación y accidentes imaginarios
El infractor deberá asistir a un taller de reeducación mental para aprender a visualizar semáforos en rojo durante sus horas de sueño profundo. El consistorio ha defendido la medida alegando que los accidentes imaginarios han crecido un 40%, provocando atascos de conciencia que saturan la plaza mayor y obligan a instalar nuevos dispositivos de control en el plano astral.

